El dolor de la soledad

El dolor de la soledad

Es un eco frío en la madrugada,
un susurro que nadie escucha,
la ausencia pesada que en la almohada
deja el silencio como una lucha.

La soledad no grita, pero hiere,
con caricias de hielo y aire vacío.
Se sienta a mi lado cuando anochece
y transforma mi mundo en un desvarío.

Es mirar al espejo y no encontrarse,
es caminar entre multitudes y estar perdido,
es querer abrazos que no llegan,
es un abrazo del tiempo, callado y frío.

En sus brazos aprendo a ser fuerte,
pero también a sentirme pequeño,
porque la soledad es un amante cruel
que roba sueños y entierra el empeño.

Sin embargo, hay belleza en su mirada,
en el espacio donde todo se detiene.
Es un campo donde nacen preguntas,
donde, a veces, la verdad nos sostiene.

El dolor de la soledad es humano,
es un fuego lento que quema despacio.
Pero quizás, tras sus velos oscuros,
espera un amanecer, tierno y audaz.

Así la abrazo, aunque duela profundo,
porque en su abrazo también me hallo.
Y aunque sus sombras cubran mi mundo,
sé que mi luz aún lucha en su vasto espacio.

©️ Randy Montinard | Todos los derechos reservados. 

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