Cómo te deseo
Cómo te deseo
Cómo te deseo,
cuando el silencio de la noche
susurra tu nombre entre mis sábanas,
y el eco de tu ausencia
me arde en la piel como fuego dormido.
Cómo deseo tu lengua,
acariciando mis labios hambrientos,
explorando cada rincón de mi ser
como si fueras navegante
y yo, tu mar prohibido.
Saborea la miel que brota de mí,
dulce, tibia, impaciente,
porque cada gota
es un grito de mi cuerpo
clamando por tu boca.
Me estremezco con solo pensarte,
mi espalda se arquea en la imaginación,
y un estremecimiento me atraviesa
como si ya estuvieras aquí,
tan mío, tan dentro, tan inevitable.
La lujuria nos llama por nuestro nombre,
como un dios travieso que nos creó
solo para unirnos en este delirio
donde no hay juicio ni tiempo,
solo deseo sin medida.
Que se acabe esta espera,
que se rompa la distancia,
que mi cuerpo te reciba
como templo abierto al milagro.
Ven…
calmemos esta sed,
apaguemos este incendio,
y dejemos que el elixir de mi alma
fluya en tu pecho como río sagrado.
Cómo te deseo…
con cada pensamiento,
con cada latido,
con cada gemido aún no nacido
que tú provocarás cuando al fin seas mío.
©️ Randy Montinard | Todos los derechos reservados.