Usted y Yo
Usted y yo nos debemos el infierno del placer Usted y yo… nos debemos una cogida de esas que no se cuentan, de esas que se gritan con el cuerpo, que se lloran con la piel, que nos arranca el alma entre jadeos y gemidos. Nos debemos un encuentro sin tiempo, una noche sin relojes, sin pausa, sin piedad… donde la lujuria tome asiento y la decencia salga huyendo. Usted y yo nos debemos una desnudez sin vergüenza, una caricia con hambre, donde mis manos sean fuego y su piel, la hoguera. Nos debemos ese instante en que mi boca le bese los pechos no con ternura, sino con deseo, con la furia del que quiere marcar territorio con la lengua, con los dientes, con el aliento. Usted y yo… nos debemos un combate de gemidos, una guerra de miradas sucias, una tregua de suspiros que se rompa cuando le abra las piernas como quien abre un secreto prohibido y mi lengua escriba oraciones entre sus labios mojados. Nos debemos una lluvia de orgasmos, uno tras otro, como versos salvajes que termina...