Somos lo que logramos
Somos lo que logramos Cada día nuestra historia se escribe, como un libro abierto frente a la eternidad. No somos únicamente aquello que soñamos ser, ni los deseos que guardamos en silencio dentro de nuestra mente o de nuestro corazón. Somos, sobre todo, lo que dejamos en el camino, lo que alcanzamos con nuestras manos, con nuestra voluntad y con nuestro coraje. Porque los deseos, aunque hermosos, pueden desvanecerse como humo si no van acompañados de acciones, mientras que los logros, aunque pequeños, permanecen como huellas firmes en la arena del tiempo. Vivos, podemos mentirnos, disfrazar la realidad, posponer lo que sentimos, callar lo que necesitamos o incluso engañarnos creyendo que la vida es eterna. Podemos esperar, y en esa espera perder los instantes que nunca regresan. Pero una vez muertos, ya no habrá espacio para las ilusiones ni para los engaños. Solo quedará la verdad de lo que fuimos, la suma de nuestros actos, la esencia de lo que construimos, lo que dimos a los demás ...